Cuento desde septiembre hasta hoy: Tras compaginar un trabajo (sin demasiada carga horaria, pero bueno, hay que estar y cumplir...) en el cual llevo un coro de veinte alumnos de ESO y la página web del centro, un matrimonio, cocinar almuerzo y cena a diario (mi esposa sólo hace sándwiches, y cada seis meses), hacer la compra en el mercadona o en el eroski cada dos o tres días (ella tampoco conduce), tener una hija (que incluye cambiar ocho pañales diarios, bañarla una vez al día, hacer el mono para que se duerma.. y sí, salvo bañarla que es tarea conjunta, TODO lo hago yo), un accidente que me dejó sin coche cerca de dos meses, un tipo que me llamaba para quejarse de que el seguro le declaró a él culpable, estar inmerso en un proceso de venta de mi piso y la compra de mi nueva casa (tiene su cosilla esto), dos visitas al dermatólogo, una al neurólogo, tres al internista, incontables al medico de cabecera, un TAC de torax, una resonancia de cráneo,
(SIGUE...)