Despues haber resuelto el "Misterioso Caso de los Zapatos Que Andan Sin Pies Dentro" quiero compartir con vosotros una de las simpáticas anecdotas que rodean cualquier evento familiar-social-religioso-festivo (en esta caso equivalente a boda).
Felicitar a los actualmente marido y mujer Ale e Inma y desearles la mayor de la felicidades bla bla bla bla bla bla...
Siendo como soy el mayor de los hermanos, podría existir la convicción de que, por aquello de la edad, debería ser el primero en realizar los habituales comportamientos humanos en ralación con el "normal" desarrollo vital aparejado a nuestra condición de adultos.
Mi hermana, la menor de los tres ha sido la primera en casarse, en tener una hija, y en ser portadora en su interior de un hermanito para la mencionada niñita. Mi hermano, el segundo se mire desde el principio o desde el final, acaba de abandonar oficialmente la soltería, aunque su vida no variará en exceso puesto que la convivencia con su actual mujer ya era norma. Yo, el primogénito, el mayor y por ende más viejo aun habito en la casa de mis papis y no hay previsión de casamientos a corto o medio plazo, y teniendo en cuenta la actual coyuntura inmobiliaria y económica personal tampoco hay previsión de independizarme en breve.
En mi humilde opinión y en la creencia de que el detalle por todos conocido de mi actual situación de estudiante en un instituto cual adolescente barrilloso es tremendamente importante para que mi persona no sea presionada sobre la hipotética proximidad o no de cualquier enlace matrimonial con papel protagonista(argh, aire), debo expresar mi más energica protesta por el número de veces que escuché la frasecita que da título al artículo.
Porque si no la escuché ochocientas mil millones de veces no la escuché ninguna, que ya le vale a la familia. Me parece normal que despues de no habernos visto en los últimos 4 años no tengamos muchos temas de conversación, pero para eso está el socorrido:"Po parece que va a nevar", o "Menos mal que no nos ha llovío durante la ceremonia", y así me hubiera ahorrado el tener que soportar la frasecita de marras una y otra vez hasta llegar a extenuantes límites capaces de socavar la más férrea de las paciencias.
No es mi intención hacerme el duro y hacer alarde de mi soltería, pero tampoco es plan de ir organizando posibles enlaces a corto plazo, cada cosa a su debido tiempo, y por ahora no es debido el tiempo ese.
La boda fue el sabado pasado, pero publico ahora para poder confirmar la noticia sin temor a que resulte un bulo. Puedo afirmar sin temor a equivocarme que la boda fue un éxito, ¿y yo? Yo para cuando toque.