Sinceridad... es que la errata daba pie a muchos juegos de palabra.
Perdona mis terribles ofensas en el comentario anterior (indudablemente produsto de una enritación del momento), ya sabes que te aprecio profundamente y que siempre te he considerado una de esas personas que han sido insustituibles en mi vida.
Con todo mi afecto, mi más querido amigo:
Gracias de nuevo, de todo corazón.
Javi.