miércoles, 09 de noviembre de 2005
Buenas de nuevo. Aquí estoy para contar cosas que seguramente no le importaran a nadie, pero como lo importante es que a mi no me importa que no le importe a nadie...
Tal vez alguien haya pensado (por el título) que leyendo lo que voy a contar encuentre una guia práctica para contrarrestar sus niveles de estrés. Craso error, en el resumen del blog ya dejo claro que aqui nada de soluciones, respuestas ni nada similar. Aqui solo encontrarás (tal vez lo hayas comprobado con anterioridad) caneladas varias en consonancia con el nivel mental del autor (yo mismo).
Ahora y en la más tradicional estructura de los chistes de noticias buenas y malas, tengo dos noticias para relatar al mundo, una buena y otra....si, correcto, la otra mala.
La buena noticia es que mi estrés ha desaparacido por completo.Me llevé una temporadita bastante estresado y ahora no lo estoy lo más mínimo. La mala noticia es que el estrés (como la energía) ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Y mi estrés se ha transformado en cansancio. Más que cansancio es agotamiento, nunca imaginé que sería capaz de dormir tan poco como lo hago ahora, y no por insomnio, porque cuando pillo la cama tardo tres milisegundos en caer dormido.
No se con seguridad quien fue la primera persona que relacionó La Comarca con el lugar de residencia de este que teclea, yo diría que un tal soyuncanalla, apodado el silencioso por su bajo nivel de participación en blogs tanto propios como extraños. Habitantes de la comarca son los hobbits, criaturas con las que puedo identificarme ampliamente. Es de todos conocida la afición hobbit por el comer, el beber y el descansar todo eso en cantidades industriales. Identificado pues. Pero no es menos cierto que en momentos de necesidad y penuria son más resistentes de lo que aparentan. Identificado de nuevo. Hasta ahora sobrevivo con el estrés ya convertido en cansancio, esperemos que dicho cansancio no aumente hasta límites insoportables para un físico mediocre como el mío.
Hablando de físicos, casualmente hoy he pasado la primera parte del reconocimiento médico anual. Lo he superado de forma extraña, porque la médica me ha reconocido, pero no se acordaba de mi nombre (juas juas juas juas juas). El caso es que estoy sanote cual manzana sanota, esperemos no entrar en una cuesta abajo física, la mental no me preocupa por motivos que no vienen al caso y no relacionados con mínimos imposibles de superar. La segunda parte consistirá en analisis de orina y sangre, en busca de sustancias dopantes, sustancias que no hallaran debido a mi saludable estilo de vida consistente en acudir a las clases y al trabajo sin tiempo para actividades de ingesta de productos químicos distorsionadores de la realidad.
Interesante concepto el introducido en la última frase...la realidad... pero no seré yo quien meta mano a dicho término, por lo menos por ahora, me contento con haber intentado compartir un poquito de mi cansancio con tanto y tanto lector ávido de mis vivencias. Gracias por la atención prestada, porque no será de vuelta.